RUTA DE LOS HUMEDALES DE LA VEGA BAJA
Si existe una manera genuina de conocer la Vega Baja en profundidad, esta es a través de sus espectaculares humedales. Estas zonas protegidas, junto con manantiales, canales, acequias y azarbes, conforman un complejo sistema de gestión hidrológico que optimiza su aprovechamiento principalmente para el riego de su basta huerta, aunque también, en parte, para el consumo humano. ¡Bienvenid@s a la Gran Ruta Circular de la Vega Baja!
Elegimos Orihuela como punto base. Lugar estratégico de historia milenaria, donde confluyen multitud de rutas documentadas por nuestra organización, y por donde transcurre el río Segura, columna vertebral de la comarca.
Iniciamos nuestra Gran Circular de la Vega Baja visitando un manantial que brota, a temperaturas siempre templadas, a los pies de la Sierra de Orihuela, rodeado del majestuoso Palmeral de la ciudad, el segundo en importancia en Europa. Sus aguas cristalinas invitan a la relajación y al silencio en un entorno único.
Dejamos atrás nuestra querida Orihuela para seguir el Camino Viejo de Callosa. Entre huertas que luchan por sobrevivir a la fuerza del desarrollismo, continuamos nuestro camino hacia El Hondo (El Fondo, en valencià).
En nuestro itinerario pasamos justo por lo que en tiempos de posguerra fue el llamado Campo de concentración de San Isidro/Albatera. Resulta difícil imaginar las penurias vividas por miles de personas atrapadas tras perder la Guerra Civil, en el verano de 1939. Tan solo podemos reconocer una antigua caseta que, según nos confirma nuestro compañero José Antonio Gómiz, hacía las funciones de cocina.
Poco a poco el paisaje se vuelve más verdoso y las acequias nos guían hasta uno de los humedales más importantes de Europa: El Hondo (El Fondo).
Poco a poco, a ritmo de suave pedaleo, seguimos recorriendo esta Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) tratando de realizar el menor ruido posible para no molestar a la numerosa avifauna que habita el lugar.
Dejamos atrás el Azarbe del Convenio para dirigirnos hacia la localidad costera de Guardamar. Como anécdota, comentar que este tramo de nuestra ruta coincide con la EuroVelo 8.
Los atributos de Guardamar, como son sus pinadas, sus inmensos arenales, o la histórica desembocadura del Segura, son argumentos más que suficientes para detenerse y disfrutar de esta bonita localidad del lado oriental de nuestra Gran Circular. Nos encontramos justamente en la mitad de nuestro recorrido si iniciamos la ruta desde Orihuela.
Seguimos nuestro itinerario cicloturístico buscando siempre caminos de bajo tráfico para dirigirnos a las Lagunas de la Mata y Torrevieja. Pasaremos en esta parte del recorrido por la conocida como Antena de Guardamar, de uso y gestión militares.
Ya en las Lagunas la Mata y Torrevieja podremos deleitarnos con un magnífico paseo en el entorno de estos humedales. También podremos reconocer algunos puntos clave sobre la gestión de las salinas, como son los canales que las comunican con el Mediterráneo, los saleoductos, o la propia industria salinera.
Tras superar un par de repechos, llegamos al que supone el último gran humedal de nuestra circular: el Embalse de la Pedrera. Como su nombre indica, se trata de un ecosistema de origen artificial, construido como forma de almacenamiento estratégico de agua proveniente tanto del trasvase Tajo Segura, como de la desalinizadora de Torrevieja. Sin embargo, su gran extensión, unido a otros aspectos como su lejanía de grandes urbes, o su gran cantidad de agua almacenada, han supuesto su reconocimiento oficial como Humedal protegido.
Tras superar varios kilómetros de pista de tierra y después, carretera; debemos estar atentos para tomar un atajo que nos enlaza con un canal que, a su vez, nos conecta con el Corredor Verde del Segura pocos kilómetros después.
Ahora sí, nos dirigimos de nuevo hasta Orihuela a través de la mota del río hasta alcanzar nuestro punto de inicio y fin de ruta.



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